La corrosión marina es uno de los problemas más frecuentes y molestos para las ventanas de las casas situadas en las zonas costeras. Las ventanas Kömmerling aseguran un perfecto aislamiento durante años. Además impiden la condensación de agua y son capaces de soportar no sólo la corrosión, sino también el salitre y los ataques de mohos y bacterias que acaban con otras ventanas.

 

 
 
 
Las carpinterías de PVC Kömmerling van provistas de refuerzos de acero galvanizado en todos sus perfiles principales (marcos, hojas, postes). Esto permite realizar hojas de grandes dimensiones (hasta 2,56m² de superficie), al mismo tiempo que son capaces de mantener sus prestaciones incluso ante los vientos más fuertes.

 

 
 
 
El PVC es por naturaleza un material muy duro, al que gracias a modificaciones de su fórmula, exclusivas de Kömmerling, se le dota en su fase de fabricación de una gran resistencia al impacto, garantizado por numerosas pruebas de laboratorio. Además, en la construcción de las ventanas, los perfiles van reforzados con perfiles metálicos internos. Su capacidad de resistencia a los golpes se hace particularmente patente en las esquinas, donde los perfiles van soldados térmicamente, sin pegamento.

 

 
 
Huellas de humedad y bacterias en una ventana de madera de una vivienda situada al lado del mar (izq.)
Al contrario que la madera, el PVC (der.) no se ve afectado por la corrosión, el salitre, los mohos ni las bacterias .
 
 
Prueba de compresión de ángulos para comprobar la resistencia de las esquinas. Los perfiles termofusionados muestran tan buenos valores que parecen hechos en una sola pieza.
 
 
Los perfiles Kömmerling, junto a herrajes y vidrios especiales, y una instalación llevada a cabo por expertos, permite a las ventanas Kömmerling disponer del sello de "protección antirrobo" certificado' por la marca "EF2-" del Instituts Für Fenstertechnik, en Alemania.